10.8.09

Angustia Adolescente


Miramos nuestros cuerpos y vemos los de los demás, como deberiamos ser, que cosas faltan y cuáles otras están de más. Como nos deberiamos comportar, actuar y sentir. Que nos importe el que dirán, porque eso es lo que cuenta. Viviendo cada día como si fuese el último, pero pensando en uno solo y no más.
¿Ahora estoy bien? Llevo el maquillaje que dijiste me haría brillar, la ropa que marcará cada detalle de mi cuerpo y, según vos, la que dejará que los demás vean quien verdaderamente soy. En uno de los tan específicamente colocados bolsillos llevo mi celular último modelo, tiene touchscreen que lo hace muy personal, camara de fotos para retratar cada momento de mi jocosa vida, y por si todo esto fuera poco con él también puedo conectarme a internet, con la que puedo interactuar constantemente con todos mis seres queridos vía facebook y en todo momento y lugar compartir todas esas cosas maravillosas que sólo a mi me pasan y que solo yo puedo retratar.
Tengo mis cigarrillos, que nunca van a dejar de ser Lucky Strike, porque ellos me representan en todo sentido, es mi estilo de vida y al que no le guste, puede mirar para otro lado. Tengo mi iPod con el que puedo crear mi mundo paralelo, y viajando en el colectivo imaginar que Brian Molko está bailando frente a mi, y me susurra que las almas gemelas nunca mueren al oído.
Tengo mis piercings, mis collares y pulseras que demuestran que tengo actitud. Tengo mis tatuajes, que son únicos e irrepetibles, y que por sobre todas las cosas son un claro reflejo de todo lo que viví.
Y por último, pero no por eso menos importante, tengo a mis amigos. Que ovbiamente escuchan la misma música que yo, pensamos igual y nos vestimos de la misma forma. Tenemos los mismos tics para caminar y claro, todos vamos para el mismo lado. Cuidamos nuestra imagen por sobre todo, no dejamos que nos vean con personas de otro ambito social.. Porque asi somos nosotros, únicos y hacemos oidos sordos a todo lo demás.

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